La necesaria reflexión sobre lo que hacemos y por qué lo hacemos
Definitivamente se nos come el tiempo. La vida lleva un ritmo tan rápido... Justo nos llega para trabajar (si tenemos trabajo), realizar las tareas domésticas, atender a los hijos o a los familiares (especialmente si tienen alguna circunstancia que los hace dependientes). En fin: El acabose. Algunos, en medio de toda esta vorágine,(expresión común donde las haya) consiguen encontrar huecos para el compromiso social, cultural, político. El poco rato que nos queda libre lo dedicamos a dejarnos llevar ante las diferentes pantallas que ahora ocupan nuestra vida y en el mejor de los casos a estar con los amigos o en familia. Y así van pasando los días. Esta reflexión me surge al hilo del ritmo que he acabado llevando esta semana, bueno quizá varias semanas, con motivo del lanzamiento y presentación de El síndrome Katrina y que está haciendo que el número de novedades en este blog se espacie algo más de lo que era habitual. No os canso con los pormenores. De cualqui...