La bicicleta verde
Cuando fui a ver La bicicleta verde lo que me sorprendió es que la mediana de edad en el patio de butacas superaba, de largo, los cincuenta años. Digo la mediana porque la media quedaba muy rebajada gracias a que acudí a la sala con mi hija de once años (podrás deducir que tampoco éramos muchos en la sala). Mi hija salió encantada, le gustó. De hecho, es una de las primeras veces que me dice que le gustaría que la compráramos para tenerla. Está claro que la protagonista de la historia, Wadjda, una niña saudí, de más o menos la misma edad que mi hija, consiguió atrapar su interés y el mío. La película, está dirigida, por primera vez, por una mujer saudí, en un país en el que no hay cines. Tuvo que hacerlo desde dentro de una furgoneta. De una forma sencilla, pero no simple, narra la historia de una niña de 10 años, de su tesón por conseguir una bicicleta en un mundo en el que sólo los niños van en bicicleta. Una niña que se resiste a seguir miméticamen...