El sindrome Katrina. Primer balance.
El mes de junio se presta a hacer balances, supongo que nos queda el recuerdo de los fines de curso escolares y la proximidad del tiempo veraniego hace el resto. Posiblemente por eso me apetece compartir con los que leéis habitualmente lo que escribo lo que han sido estos meses de presentación de El síndrome Katrina. He estado dudando si hacer una entrada de este tipo que resulta demasiado personal, algo que intento evitar en el blog, pero finalmente me he decidido porque entiendo que este medio es, también, un forma de mantener esta extraña comunicación que se establece entre el que escribe y el que lee. Lanzar El síndrome Katrina, presentarlo en unas cuantas localidades desperdigadas por la geografía española me ha facilitado un importante número de experiencias de esas que echas en la mochila que todos tenemos y que, en esta ocasión, no aumentan el peso sino que ayudan a andar. Recorrer unas cuantas ciudades: Bilbao, Santander, Málaga, Huesca, Fuenlabrada y, por supuesto, Zar...