martes, 21 de junio de 2011

Lecciones para el incorformista aturdido en tres horas y cuarto por un ensayista inexperto y sin papeles. La falta de ideas de la izquierda en la crisis actual

" Un mapa del mundo que no comprendiese la utopía no sería digno de tenerse en cuenta, pues dejaría fuera el único país al que la humanidad emigra de continuo...El progreso consiste en la realización de las utopias"

Con esta cita quiero comenzar las entradas de este blog y el comentario de este libro. El título es divertido y además me siento identificado: no dejo de sentirme un incorformista aturdido.

El titulo de esta entrada hace referencia al libro del mismo nombre. Su autora es Irene Lozano y está publicado en la editorial Debate.



Había leído anteriormente otro texto de la misma autoria  El saqueo de la imaginación, que me pareció muy interesante.

De cualquier manera y de vuelta a este libro hay que decir en primer lugar que tiene un estilo que puede parecer extraño al principio, de hecho la autora habla de si misma como el ensayista, y habla en tercera persona, se aleja de sus opiniones, que por otro lado son tremendamente personales, originales, y de alguna manera dificilmente encuadrables. Suena a izquierda pero no a la izquierda de siempre. De hecho lo que propone es enterrar esa izquierda moribunda para reencontrarla en el origen de todas las revoluciones sociales de los últimos 200 años: la ilustración.

Propone recuperar la razón como herramienta de construcción de la utopia, del progreso. Propone volver a las grandes ideas de igualdad, libertad, verdad, progreso; abjurando de los planteamientos que desde algunos pensadores teóricamente de izquierdad de los últimos 50 años nos han llevado hasta el final de los grandes relatos. En este sentido reitera ideas del otro libro de ella que leí y que cito más arriba.

Es interesante la propuesta que hace de recuperación de un personaje que me sonaba, pero del que no sabía casi nada. Ha conseguido que me interese: el marqués de Condorcet, del que dice que su idea central es sencilla: "O ningún individuo de la especie humana tiene verdaderos derechos o todos tienen los mismos" y de él cita la siguiente frase:
  • "Nuestras esperanzas sobre los destinos  futuros de la especie humana pueden reducirse a tres cuestiones: la destrucción de la desigualdad entre las naciones, los progresos de la igualdad en un mismo pueblo y, en fín, el perfeccionamiento del hombre."
Son reflexiones que coinciden con muchas cosas a las que hace algún tiempo que les llevo dando vueltas. De momento he llegado a la página 120, me quedan unas 70. Cuando acabe me comprometo a hacer una nueva entrada.

1 comentario:

A continuación puedes dejar tu comentario sobre esta entrada.