sábado, 21 de marzo de 2015

Saturación sin solución

Hay momentos en los que la realidad te satura. El sentimiento de no poder más no tiene que ver con el disolvente sino con la cantidad de soluto en suspensión. De esta forma el sobrante cae por su propio peso. Os confieso que vivo la primera de esas crisis de escritor bloguero desde que comencé a darle a la tecla hace casi cuatro años.

Digamos que voy por un lado espaciando mis escritos y por otro elevando el nivel de exigencia. Digamos que hay varias cosas que he escrito pero que una vez acabadas no he querido publicar. Digamos que voy por la tercera versión del tercer libro que parece no tener fin porque me he metido en un laberinto sin solución y la resolución de lo irresoluble me ocupa más tiempo del previsto. Digamos que con esta entrada me está pasando lo mismo que a muchos otros autores de artículos semanales que a base de ir diciendo tontadas va llenando el espacio. Digamos que pese a que he leído unos cuantos libros en estos meses ninguno me parece lo suficientemente interesante como para recomendarlo o comentarlo. Digamos que de algunas cosas que hablaría no me apetece hablar y digamos, por fin, que estoy cansado de darle vueltas y vueltas todo el rato a lo mismo con la sensación de repetirme hasta la saciedad. Para reiterarme en la saturación digamos también que en algunas cosas veo las soluciones pero no es el momento todavía y la espera es una solución muy poco resuelta porque en su propia esencia parece llevar un cierto grado de desesperación disuelto.

Parafraseando a Max Aub os diré que este bloguero, como la cultura en general, en tiempos de crisis adquiere un aire barroco y se enrosca en espiral. Dejaré que siga pasando el tiempo esperando que una nueva incorporación de líquido al vaso permita volver a posar la mirada en la realidad para expresarla en unas líneas. 

Permitidme que aprovecha para felicitar a tod@s los que en Aragón han peleado por paralizar la aprobación de la Ley de Reforma del IAI (Renta de Inserción). Una norma que endurecía considerablemente las condiciones de acceso a unos ingresos básicos además de eliminar el carácter de derecho subjetivo de la prestación. Supongo que os/nos debería haber dedicado la entrada, pero es que siento que sería volver a hablar de lo mismo que otras veces y no quiere repetirme. Sabed de cualquier manera, como demuestra este párrafo, que no me siento ajeno a la celebración.

2 comentarios:

  1. ¡Ánimo Joaquín!. Estar cerca del fuego tiene que "te calientas" y a veces terminas "quemado"... No te dejes quemar... ¡Necesitamos todas las voces!

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  2. Comparto tus sensaciones. Intentar mantener un blog con calidad en los escritos y con cierta frecuencia y periodicidad no es fácil. Yo lo asemejo, como tantas otras cosas en la vida, a una carrera de fondo. En toda carrera hay momentos de bajón, de dudas, de esfuerzo y agobio.. ¡sin ellos no merecería tanto la pena!. Un abrazo.

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