domingo, 16 de octubre de 2011

Mal de escuela. Daniel Pennac


Mal de escuela no es un libro al uso. No es sólo un ensayo. No es una novela. No es sólo un libro de testimonio. Es un libro interesante, muy interesante.

Tenía en la libreria Mal de escuela desde hace varios años y sin embargo no me había decidido a leerlo, otros libros pedían cita por urgencia, por interés inmediato, porque lo había lanzado al fondo de los libros por leer, por olvido. Pero le llegó el momento y no me arrepiento por ello, en todo caso me arrepiento de no haberlo leído antes.

El libro tiene 253 páginas, fué editado por Mondadori en 2008 (Enlace a la página de la editorial Mondadori con los textos del autor en español) y es un libro que se lee con facilidad. Desde mi punto de vista no plantea grandes dificultades. Muchos de sus capítulos son cortísimos, lo que facilita la impresión de la agilidad de la lectura.

El autor es Daniel Pennac (si clicas el nombre vas a la wikipedia en español, para la wikipedia en francés clics aquí) un famoso autor de novelas policiacas. Un profesor o un maestro, como se prefiera. El libro es la reivindicación de una escuela diferente, de una pedagogía diferente, de un maestro que se debe repensar.

Pennac se reconoce como un niño que tuvo serias dificultades escolares, utilizando el término de la traducción fue un "zoquete", uno de esos niños y adolescentes incapaces de aprender nada. ¿Quien le salvó de esta situación? Tres grandes profesores que le hicieron sentir que era capaz, que era un ser humano, que no era un zoquete. Así de sencillo y así de complicado. Lo fácil es considerar que no se puede hacer nada con ellos. 

El libro tiene muchas sugerencias por sí mismo, pero no deja de tener lecturas globales. No es sólo la escuela, en este caso no es mas que el reflejo de nuestra sociedad.

Por señalar algunos fragmentos o frases:

"Todo lo malo que se dice de la escuela nos oculta el número de niños que ha salvado de las taras, los prejuicios, la altivez, la ignorancia, la estupidez, la codicia, la inmovilidad o el fatalismo de las familias"(pag 25)
"¿Quien me salvó a mi de la escuela, sino tres o cuatro profesores? (pag 49)
Portada del libro en español.
"..para que el conocimiento tenga alguna posibilidad de encarnarse en el presente de un curso, es necesario dejar de blandir el pasado como una vergüenza y el porvenir como un castigo"(pag 61)
"Por cierto ¿adónde llegan los que han llegado? (pag 62)
"De esa desventura tantas veces repetida, conservo la convicción de que era preciso hablar con los alumnos en el único lenguaje de la materia que yo les enseñaba ¿Miedo a la gramática? Hagamos gramática. ¿Falta de apetito por la literatura? ¡Leamos! Pues, por muy extraño que pueda pareceros, oh alumnos nuestros, estáis amasados con las materias que os enseñamos. Sois la propia materia de todas nuestras materias."(106)
"Una buena clase no es un regimiento marcando el paso, es una orquesta que trabaja la misma sinfonía....El problema es que queremos hacerles crecer en un mundo donde solo cuentan los primeros violines" (pag 115-116)
"Aquellos chiquillos estaban abandonados en un desierto urbano...Es muy fácil burlarse de su necesidad de ser vistos, puesto que están tan ocultos para el mundo y tienen tan poco que ver ¿Qué se les ofrece salvo esa tentación de existir como imágenes, a ellos, que heredarán el paro y a quienes en su mayoría, los azares de la historia les han privado de pasado y de geografía? (pag 200)
"Me ha visto entrar por el rabillo del ojo. Ni se inmuta. Sabe que nunca la molesto por una nadería y que, si me lo permito, pocas veces es para anunciarle una buena noticia. Me dirijo sin hacer ruido hacia su mesa, me inclino a su oído y susurro mis argumentos de venta:
        - Quince años y ocho meses, repite curso, perdió el hábito de trabajar hace unos diez años, expulsad por innumerables motivos, detenido el mes pasado en el metro por tráfico de chocolate, madre desaparecida, padre irresponsable. ¿Te interesa?
        - ...
La señorita G. sigue sin mirarme, contempla sus ovejas, se limita a asentir con la cabeza:
        - Con una condición - murmura sin ni siquiera mover los labios.
       - ¿Cual?
      - Que no me pidas que te de las gracias.
¡Oh, mi tan británica señorita G., ese silencioso asentimiento es uno de mis mejores recuerdos de profesor! ...encontré la frase que, secretamente, debería servirle de divisa: "En este mundo hay que ser demasiado bueno para serlo bastante".
Si añado que lograste llevar a aquel muchacho hasta el examen de bachillerato, habré dicho algo, poco, sobre los efectos de tanta bondad" (pag 218)

"Basta un profesor -¡uno solo- para salvarnos de nosotros mismos y hacernos olvidar a todos los demás! (pag 219)
"Los profes no están preparados para la colisión entre el saber y la ignorancia. ¡eso es todo! (pag 245) 
Que añadir a estos fragmentos si no que me siento, en parte reflejado en el libro, alguno de mis maestro y profesores me salvó, a la mayoría fui capaz de sobrevivirlos. Y esa misma experiencia escolar la vivo en la actualidad, en mis contactos con la escuela. Quizá por eso el libro me ha gustado tanto, en parte habla de mí, pero estoy seguro de que en parte habla un poco de la mayoría, sino de todos.


Alguna información suplementaria sobre el autor y el libro.

Entrevista en el País sobre el libro.



El autor lee un fragmento del libro (en francés)





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