jueves, 1 de mayo de 2014

La sociedad de la transparencia. De Byung-Chul Han

Acabo de finalizar la lectura de Sociedad de la transparencia (página web editorial Herder aquí). Un libro del autor Byung-Chul Han (web en inglés aquí). No os dejéis llevar por el nombre de resonancia oriental. Es cierto que el autor nació en Korea pero el contenido de su obra pertenece por derecho propio al ámbito de la reflexión filosófica (y teológica) occidental, específicamente de la rica escuela alemana, país al que se trasladó a estudiar filosofía. 

El libro es muy corto de dimensiones, no llega a las cien páginas, el tamaño de libro de bolsillo y la letra cómoda de lectura (palabra de presbícico) Y sin embargo a lo largo de sus páginas decenas de sensaciones y sorpresas te asaltan, las ideas previamente establecidas se sienten removidas de sus cimientos. Tienes la sensación de necesitar leerlo de nuevo, más despacio, para ver si lo que intuías como novedad sigue ahí o se ha desvanecido. Cuales son las consecuencias para tu pensamiento y cómo lo que estás leyendo, lo que acabas de leer, influye en tu forma de ver las cosas.

Es cierto que puedes pasar por el libro como por encima, pero si andas buscando preguntas a las respuestas (como señala Jorge Wagensberg en otro libro que reseñaré en cuanto lo acabe) el planteamiento de Byung-Chul Han no puede pasar sin más.

Hace ya bastante tiempo que he renunciado a leer libros electrónicos. Necesito el papel. Directamente me encanta subrayar, destacar, rellenar los márgenes con marcas y señales. Las anotaciones marginales a este libro lo inundan (bien es verdad que más en algunos capítulos que en otros), pero el lápiz ha pasado por casi todas las páginas. Es novedoso y sorprendente, al menos me lo ha parecido a mí. No me extraña su éxito en Alemania.

La lectura al principio no es cómoda y ya os advierto que no es una lectura fácil, es exigente. De cualquier manera es menos complicado de lo que parece a primera vista. En primera instancia me pasó que buscaba segundos significados, conceptos complicados que correspondieran a palabras que al final resulta que tenían su significado más evidente. Cuando caí en la cuenta llevaba una cuantas páginas de dificultad innecesaria. Superado el primer capítulo, poco más de diez páginas, la lectura fluyó con más rapidez, le había pillado el tranquillo. Os lo advierto por si os da por leerlo, hay que darle un poco de margen. Las dimensiones permiten leerlo en un tiempo reducido. Yo lo leí sentado en el AVE de Málaga a Zaragoza, con interrupciones para masticar e intentar asimilar lo leído.

Unas breves notas sobre su contenido, difícil de resumir (breve reseña en página editorial Herder aquí): La sociedad de la transparencia es la sociedad positiva, la sociedad en la que lo negativo está prohibido, anulado. Es la sociedad que por única opción tiene el botón del "Me gusta" y que impide por todos los medios el: no me gusta. La transparencia nos uniformiza, impide el disenso, impide el secreto, el relato. La imposibilidad de lo negativo impide nuestro crecimiento como personas y como sociedad. 

Para abrir boca, para generar interés por la lectura os dejo con dos citas. La primera es del inicio del libro, de la segunda página del texto:
"El tiempo transparente es un tiempo carente de todo destino y evento. Las imágenes se hacen transparentes cuando, liberadas de toda dramaturgia, coreografía y escenografía, de toda profundidad hermenéutica, de todo sentido, se vuelven pornográficas. Pornografía es el contacto inmediato entre la imagen y el ojo. Las cosas se tornan transparentes cuando se despojan de singularidad y se expresan completamente en la dimensión del precio. El dinero, que todo lo hace comparable con todo, suprime cualquier rasgo de lo inconmensurable, cualquier singularidad de las cosas. La sociedad de la transparencia es un infierno de lo igual"
Y una segunda cita es la que utiliza, tomada de Peter Handke, sirve de pórtico al conjunto del libro:
"Vivo de aquello que los otros no saben de mí"
Para finalizar me gustaría comentaros qué resonancias deja una primera lectura del texto en lo que ando reflexionando. Llevo unos meses dedicado al análisis del valor de la libertad, al proceso de individuación. En ese marco la lectura de Byung-Chul Han, me sugiere algunas cosas que me resultan importantes. La libertad, hasta donde he llegado, tiene en su interior, como concepto y metáfora dos tipos de contenido: la libertad como seres sociales, una libertad que se expresa con metáforas de espacio y la libertad como característica del Ser, como parte de la esencia humana en sí misma. En este segundo contenido conceptual diría que lo que el libro me sugiere es que el ser humano, en su esencia, es un ser que piensa, que conoce y en el proceso de conocer el humano se encamina necesariamente hacia la mutación, la metamorfosis, el cambio, a cada cosa que conoce, a cada pensamiento nuevo se convierte en otro. La sociedad de la transparencia, tal y como la analiza Byung-Chul Han, al impedir la aparición de lo negativo, al impedir la máscara, el teatro, la escenografía, el relato, impide la posibilidad del pensamiento diferente y, con ello, la posibilidad de avanzar, de ser singulares, de ser incomparables, de individualizarnos; en suma, de ser libres.

1 comentario:

  1. Reflexionando sobre esta dimensión humana de la libertad y la individualidad escribí un poema sobre la necesaria distancia con el bombardeo de las necesidades que nos venden y nos vendemos a todas horas y sobre el contacto con partes intimas de nosotros mismos que nos pueden ayudar a escoger nuestros caminos, desde la intuición y la reflexión. Está en catalán pero es facil de seguir. Espero que te guste. A mi me ha gustado tu reflexión.
    http://lesparaulesputineres.blogspot.com.es/2014/10/la-font-de-sang.html

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