lunes, 15 de agosto de 2011

El Estado social. Antecedentes, origen, desarrollo y declive. De Ignacio Sotelo

"La complejidad de un mundo interdependiente globalizado ha alcanzado tal magnitud que el futuro queda fuera de la política, tanto de la que encaja en el orden social establecido, como la que aspiraba a otro distinto...La complejidad de una sociedad muy fragmentada, que además cada retazo se mueve en tiempos históricos diferentes, al no poder aprehenderse en su totalidad, suprime cualquier visión totalizadora de un mundo distinto, dejando a la vieja izquierda flotando en el vacío...la política se ha visto reducida a ir apagando los fuegos inesperados que van surgiendo por doquier...el albur y la suerte son los dos elementos principales que marcan la política realizable..." (pp 399-400)

Esta es la cita del libro de Ignacio Sotelo con la que me ha parecido oportuno comenzar esta entrada para comentar su último libro sobre el Estado Social.


Este libro es uno de los mejores que he leído los últimos años sobre el Estado de Bienestar, el Estado social o como queramos llamarlo. El nivel de reflexión y conocimiento del autor es sencillamente impresionante.

No es un libro de fácil lectura en el sentido de que es un libro de una elevada profundidad científica, quiero decir que no es una novela, ni un ensayo al uso, exige algo más, pero tampoco es un libro difícil de leer, si se está interesado o interesada tampoco cuesta entenderlo.

El libro formalmente está distribuído en tres capítulos y un epílogo. El primer capítulo trata en realidad de los orígenes filosóficos del Estado, y del Estado social, y la concreción de los valores de libertad e igualdad. El segundo capítulo señala el orígen y evolución histórica del Estado social. El tercer capítulo versa sobre la crisis y el declive del Estado social en el que estamos en la actualidad y el epílogo trata de realizar una serie de conjeturas sobre el futuro del Estado social (A esta parte pertenece la cita con la que se inicia esta entrada)

Cabe llamar la atención del profundo conocimiento de la materia del autor. Como nota de contenido que me ha resultado significativa es que traza una clara diferencia entre dos conceptos que en España utilizamos a menudo como sinónimos, y es que diferencia claramente entre el Estado de Bienestar, entendido como un proyecto de igualdad social llevado adelante por determinados programas socialdemócratas, que en la actualidad han sido claramente abandonados y las diferentes formas de Estado social que se han venido produciendo y que el autor piensa que se continuarán produciendo en el futuro puesto que alguna forma de Estado social siempre resulta productiva para los diferentes proyectos políticos sean estos de la tendencia política que sean.

He de reconocer que el libro lo cogí porque tuve la ocasión de escuchar al autor hace más de 15 años en un Congreso. En cuatro días de sesiones, su conferencia fue la que más me llamó la atención. Desde ese momento he seguido sus artículos de opinión que publica con cierta asiduidad en el diario El País.

Una pequeña semblanza biográfica (que no está actualizada) la puedes encontrar en el siguiente enlace

En cualquier caso cabe destacar que ha sido catedrático de ciencias políticas de la Universidad Libre de Berlín.

Otras citas para suscitar el interés de la lectura:

"Seguimos discutiendo si el Estado social tiene que ver o no, con la noción de justicia; si su objetivo principal es la justicia social, o si se agota en la protección de los más débiles, aunque pocos sean hoy conscientes del origen y de las implicaciones de una polémica que, como el Guadiana, se sumerge acusada de ideológica, y vuelva siempre a reaparecer"(pag 25)

"La compatibilidad o incompatibilidad de capitalismo y democracia de ningún modo es un problema resuelto, sino que vuelve periódicamente y en nuestros días ha adquirido una nueva actualidad. Lo llamativo, y en dar razón de ello consiste la intención principal de este libro, es que el triunfo del Estado social desemboque en una crisis tan profunda que pone en tela de juicio hasta su viabilidad a medio plazo" (pag 135)

"Cierto que nada habla a favor de avances importantes en nuestra democracias, cada vez más frágiles por la atomización individualizada, que impide se establezcan vínculos sociales, no mediatizados por el mercado. El ciudadano convertido en consumidor, se limita cada vez más al ámbito del consumo, esperando menos del Estado y de las demás instancias sociales. Debilitadas las redes intermedias (familia, vecindad, empresa) nos iremos acostumbrando a luchar solos por la sobrevivencia, situación que poco a poco iremos aceptando como un destino inexorable. Ideológicamente se subrayarán las ventajas y se ocultarán las desventajas, que al fin y al cabo, en la forma más dura atañen solo a un tercio de la población. De no producirse una rebelión social -que es posible, aunque por ahora parece poco probable- a mediano plazo se divisa un lento desmontaje del Estado social, una mayor privatización de algunos servicios y tal vez el renacer de organizaciones de autodefensa y protección que configuren a la larga nuevas formas públicas de acción social" (pag 392)

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