miércoles, 19 de febrero de 2014

La Reforma de la Administración Local no se hace para racionalizar competencias sino para ahorrar en gasto púlbico(VI)

Retomo esta serie de entradas sobre la Reforma de la Administración Local, algo olvidada, lo reconozco. Vamos a ello.

En el debate público sobre la Reforma de la Administración Local se ha hecho especial hincapié, al menos en su comunicación oficial, en la idea de que la reforma es necesaria para evitar la duplicación de las competencias y la irracionalidad de la gestión (pero ya he argumentado en contra de este argumento). Normalmente no se ha abordado en este tipo de comunicaciones la información sobre qué sucederá con los centros y servicios de dependencia local. Bueno, en realidad se ha explicado que no pasa nada, que simplemente lo que dejen de hacer las Administraciones Locales lo pasarán a hacer las Administraciones Autonómicas. Que los que avisábamos de que estas informaciones tenían truco éramos unos alarmistas. Se ha negado publicamente y con mucha vehemencia que esta reforma suponga el cierre de nada, ni el despido de nadie. Vamos, que todo va a seguir igual pero mejor gestionado y más barato.

Digamos que esta última idea, de una forma intuitiva, me mosquea mucho. Vamos que no encaja. No se puede ahorrar dinero a la vez que no se cierra nada, al menos en el volumen de gestión del que estamos hablando. Lo único cierto es que las CC.AA., con sus presupuestos, no pueden cubrir los gastos que dejen de hacer las Administraciones Locales; además, el ahorro, si lo hubiera, no dejaría de ser ridículo. Es evidente que tiene que haber un programa oculto que no se quiere reconocer que existe porque se espera que pase desapercibido. De hecho, visto en la práctica, da la sensación de que se espera que las consecuencias se vayan filtrando poco a poco en el tiempo y distribuído por el territorio de forma que el proceso en su conjunto pase lo más inadvertido posible.

Como bien señalaba en su análisis un buen colega de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales (web aquí), Luis Barriga, para saber en realidad las intenciones del Gobierno, fuera de los contenidos de las estrategias de comunicación, existe una herramienta de inapreciable valor: los documentos que el Gobierno de España remite a las autoridades europeas, a los que se ha venido a nombrar como "los hombres de negro". Pués bién, en el Plan presupuestario del Reino de España para 2014 se habla de un impacto total en forma de ahorro producido por la Reforma de la Administración Local que asciende, para el periodo comprendido entre 2014 y 2019 a 8.024.596.130 €. La mitad de ellos correspondiente a lo que se denomina gasto impropio. Un dinero que si se ahorra en este plan presupuestario no es que lo vayan a cubrir otras Administraciones, sino que simplemente se va a dejar de hacer. Es un dinero que nos comprometemos ante Europa a no gastar.

Puede que a alguien le quede la duda, por eso el documento más gráfico para manifestar lo que realmente se pretende hacer se encuentra en el cuadro 12.c del apartado 6 titulado "Impacto presupuestario esperado de las medidas adoptadas y previstas por las Entidades Locales" en el que se detallan los ahorros que se espera que se produzcan entre 2013 y 2015. En concreto 1.200 millones de euros en reducción de gastos de personal y 4.600 millones en supresión de servicios.

En realidad la reforma no pretende otra cosa sino ahorrar costes y eso supone no la transferencia de servicios a las CC.AA. ni la privatización o externalización de los mismos, sino en muchos casos el simple cierre y desaparición de los servicios. Eso es lo que esconde, nada más y nada menos, la Reforma de la Administración Local.

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