jueves, 15 de diciembre de 2011

A lo único que tenemos que temer es al miedo. (Algo va mal. Tony Judt)

Imágen del Presidente F.D. Roosevelt.
"A lo único que tenemos que temer es al miedo" Franklin Delano Roosevelt (wikipedia español aquí, wikipedia inglés aquí, información Casa Blanca aquí) acababa de jurar su cargo como 32º presidente de los EE.UU. Estaba pronunciando su discurso de investidura (puedes ver el video del discurso al final de la entrada). Como es tradición en EE.UU era una fría mañana de enero. Frío era también el pasado reciente, era enero de 1933. Hacía cuatro años (1929) que el mundo occidental se había visto inmerso en una crisis de la que no tenían memoria los que entonces se enfrentaban diariamente a la dura tarea de levantarse e intentar ganarse la vida. Esa condena a la que los humanos parecemos estar atados. Una condena insufrible cuando la inseguridad te rodea, cuando la sociedad en la que vives es hostil, cuando tu suerte depende sólo de tí y no vislumbras una salida del agujero. Frío era el futuro inmediato. Los totalitarismos, de uno u otro signo están a punto de imponerse en la mayor parte de occidente. Son una alternativa segura ante ese frío intenso dejado por las políticas liberales a ultranza. Políticas frías, sin alma.

El anterior presidente Hervert Hoover continuó aplicando las mismas políticas del liberalismo ortodoxo. No creía que hubiera alternativa. La mano invisible del mercado acabaría poniendo las cosas en su sitio. Roosevelt se enfrenta a una tarea que debería parecer gigantesca. Lo fue. Tenía que llevar la contraria a las teorías económicas ortodoxas que decían que había que dejarlo todo igual. Y sin embargo el entendió que el objetivo era construir un mundo más seguro. Una sociedad en la que hubiera menos inseguridades. Un mundo en el que los ciudadanos tuvieran algunas incertidumbres menos cuando se levantaran por la mañana.

El pasado siglo XX está muy presente en el mundo que hoy vivimos. Lo tenemos algo olvidado y los libros de Tony Judt (entrada wikipedia aquí, otras entradas blog aquí) , entre muchos otros autores, son un magnífico antídoto contra el olvido y la ignorancia de nuestro pasado. Necesitamos revisitar la historia para comprender el origen de lo que nos pasa, para intentar no repetir los errores del pasado. La historia nunca se repite, pero siempre tiende a volver por lugares ya visitados. Tony Judt ofrece en Algo va mal una visión histórica de utilidad actual. Su ensayo, que es en realidad su testamento vital (padecía una enfermedad fatal cuando lo escribió), propone una lectura de todos estos acontecimiento y otros adaptados a nuestros días.

Estamos ante una nueva crisis, y el miedo invade nuestra sociedad, nuestro pensamiento y posiblemente las soluciones que se están buscando para salir de la crisis. El miedo es un fenómeno muy manejable políticamente. Facilita el auge de soluciones populistas, la aparición de alternativas autoritarias. Alterntivas que den seguridad. En los últimos meses está sirviendo para justificar la subida al poder de alternativas "técnicas" no elegidas en las urnas en varios países (Grecia e Italia) Las alternativas politicas habituales no están dando respuesta al problema de la economía, y no están dando respuesta al miedo. Ese vacío, esa crisis de la política como herramienta de transformación, es uno de los grandes problemas de la crisis actual.

Portada del libro de Tony Judt.
Judt hace una análisis histórico de casi todo el siglo XX, reflexiona sobre la crisis social que suposo la primera guerra mundial, y sobre el mundo de inseguridad que generó este cambio de paradigma.
 "Hemos entrado en una era de inseguridad: económica, física, política. El hecho de que apenas seamos conscientes de ello no es un consuelo: en 1914 pocos predijeron el completo colapso de su mundo y las catástrofes económicas y políticas que le siguieron. La inseguridad engendra miedo. Y el miedo, miedo al cambio, a la decadencia, a los extraños, a un mundo ajeno, está corroyendo la confianza y la interdependencia en que se basan la sociedades civiles" (página 23)
Judt reflexiona en su libro, entre otras cosas, sobre la influencia que tuvo para los economistas más influyentes, tanto la crisis del 29, como la crisis de las democracias y el auge de los totalitarismos.

Keynes se interesó por el problema económico de la incertidumbre. Según Judt, Keynes que había presenciado esos acontecimientos históricos, entendió que había que encontrar una fórmula que consiguiera el suficiente nivel de "seguridad social" como para conseguir la cohesión imprescindible tanto para la justificación ética de las democracias, como para el propio crecimiento económico. Sus teorías económicas sirvieron de soporte para la construcción de un nuevo tipo de Estado implicado en la consolidación de la cohesión social: El Estado Social.

Judt reflexiona en torno a la vivencia personal de esos mismos acontecimientos por parte de la mayor parte de los economistas que crearon la escuela de Chicago: Hayek, Schumpeter. Popper (los más conocidos) Todos ellos procedían  y habían vivido la catástrofe de la Austria de entreguerras. Un experimento socialista fracasado en Viena, un golpe reaccionario en 1934 y la posterior invasión nazi. A partir de esta experiencia hicieron una reflexión distinta:. Desde su punto de vista  el fallido intento de la izquierda había provocado el auge del fascismo. La izquierda estaba inhabilitada para proponer alternativas, sus propuestas de intervención del Estado traían como consecuencia el totalitarismo, por lo tanto la mejor manera de defender el liberalismo y una sociedad abierta era mantener al Estado alejado de la vida económica. Sus teorías económicas son la base del actual neoliberalismo.

Imágen de Tony Judt.
La economía no es una ciencia exacta. Es una ciencia humana. No es verdad lo que Margaret Tatcher proclamaba en el origen de este giro dramático: "No hay alternativa". A partir de entonces se impuso una extraña fe en la exactitud de los cálculos económico. Era la victoria de una nueva fe mágica e irracional. El destierro, aparente, de la política.

Las respuestas ante los mismos acontecimientos históricos pueden ser diferentes. Las ciencias económicas no nos eximen de la reflexión política de los acontecimientos y de adoptar las adecuadas decisiones sobre nuestra vida, nuestro futuro y sobre todo, los que somos ya algo más mayores sobre el futuro que queremos dejar a las generaciones que nos siguen.

La aplicación de las políticas económicas neoliberales han sido un desastre. Si hubiéramos estudiado la historia sabríamos que era algo más que previsible. No podemos salir de la crisis con las mismas políticas.

A vuelto a surgir el miedo. Y el miedo aumenta porque los fenómenes sociales y económicos se presentan como una consecuencia técnica, inevitable e irreversible de los acontecimientos. La globalización es un proceso imparable, alejado de la voluntad humana, el calentamiento global inevitable, la actuación de los mercados acontecimientos alejados de la voluntad humana (he llegado a leer que las intervenciones de los mercados no responden a decisiones humanas, que son simples respuestas informáticas que se producen cuando el bolsa se saltan determinados soportes). Se excluye la voluntad humana de estos procesos, se evita poner rostro y nombre a quienes toman estas decisiones, parece efecto de la técnica. "se excluye a la política como escenario de las decisiones" (página 182)

Si algo hizo bien la socialdemocracia en la mitad del siglo XX fue conseguir alcanzar un modelo político de desarrollo europeo en el que se han hecho compatibles la libertad individual y la igualdad social. El reto de la generación actual es conseguir producir un nuevo modelo político que responda a la conjunción de estos valores éticos. La socialdemocracia debe volver a reflexionar sobre la igualdad. Sin igualdad no hay seguridad. El miedo hará desaparecer la cohesión. La falta de cohesión destruirá la confianza mutua. La democracia misma volverá a estar en peligro.

"No sabemos qué mundo van a heredar nuestros hijos, pero ya no podemos seguir engañándonos con la suposición de que se parecerá al nuestro" (página 204)

"Si queremos construir un futuro mejor, debemos empezar por apreciar en toda su dimensión la facilidad con la que incluso las democracias liberales más sólidas pueden zozobrar. Por decirlo sin ambages, si la socialdemocracia tiene futuro será como una socialdemocracia del temor" (página 207)



AMPLIACIÓN DE INFORMACIÓN, OTROS ENLACES Y MATERIALES INTERESANTES:

SOBRE ALGO VA MAL.
El libro es magnífico, se lee perfectamente, tiene 220 páginas, está editado por Taurus. En el enlace que te pongo a continuación conectas con la editorial y puedes leer las primeras páginas (aquí)

Tienes tres horas de radio en la UNED en las que comentan el libro y el personaje. Clica aquí.

SOBRE ROOSEVELT Y SU DISCURSO.
Página web de la biblioteca y museo presidencial (aquí) Hay que señalar que todos los presidentes norteamericanos crean al salir de la presidencia una biblioteca dónde se estudia y difunde su legado político. La página recoge todos los materiales existentes respecto a la presidencia.

A continuación os dejo el video del discurso al que hago referencia. En concreto la frase la pronuncia en el minuto 4:51 por si os pica la curiosidad. De cualquier manera todo el discurso es digno de lectura y reflexión, especialmente en el actual momento de crisis. Los males que él se plantea combatir son similares a los que nos enfrentamos hoy.


http://es.wikipedia.org/wiki/Friedrich_Hayek

1 comentario:

  1. me parece que actualmente las personas que tienen más miedo en España pueden ser las que más deudas tienen con los bancos. un trabajador funcionario tiene miedo por si le bajan el sueldo. un trabajador por cuenta ajena de perder el trabajo.
    si es un empresario, pues teme que sus ingresos disminuyan. sus ganancias. los empresarios si no me equivoco han obtenido también créditos elevados de los bancos para sus negocios.
    no tengo los datos numéricos pero me gustaría saber cuantos españoles viven en una casa que no es suya hasta que terminen de pagar su precio desorbitado al banco. me parece que la trampa en que están los españoles son sus hipotecas. saludos y...valor!

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