viernes, 21 de septiembre de 2012

De rebeliones y huelgas

Imagen para la huelga de deberes del Gobierno.

Una Presidenta de Gobierno de una Comunidad Autónoma acaba de proclamar en el debate del estado de la Comunidad (adivina cual) que ella está abanderando la rebelión social contra la resignación y por una nueva manera de hacer política.

¡Guau! Ya estamos en la estela thatcheriana pero a tope. Ya tenemos heredera baturra de la "revolución conservadora" (vaya sin querer se me ha colado la respuesta a la pregunta anterior). Esto que los neocon hacen de coger palabras que se suelen entender como patrimonio de la izquierda para utilizarla en una argumentación propia es una estrategia que lleva funcionando desde hace 30 años con aparentes éxitos.

Es al menos curioso pensar que quien está defendiendo a capa y espada los intereses de las grandes corporaciones y los privilegiados de la tierra entera (lo mismo es que no se ha enterado) abandere ninguna rebelión. Bueno, en todo caso abandera la rebelión contra los que a ella le parecen privilegiados: parados que cobran el subsidio, funcionarios, sindicalistas, niños que ya no tienen beca de comedor escolar, personas en situación de dependencia que tienen el mal gusto de solicitar una ayuda, gentes que comienzan a no tener para comer, los jóvenes que no tienen ninguna salida. Vale, exactamente esos que, según ellos, han vivido por encima de sus posibilidades bebiendo Möet-Chandon a la hora del almuerzo y yéndose de fin de semana a Davos con la calderilla que les sobra.

Es verdad, son unos privilegiados tan insidiosos que otra cosa que rebelarse contra ellos no se puede hacer. Es que no se puede consentir lo que esta gente ha hecho. Han tumbado a Lehman Brothers, a Bankia, al Banco de Valencia, A Novacaixagalicia (o como se escriba). Han decidido construir aeropuertos sin aviones, se han llevado el dinero de las prestaciones a los Paraísos fiscales de las Caimán (no se si es un Paraíso fiscal pero por el nombre se lo merecería) Han defraudado a Hacienda millones de euros. Y encima han dejado de consumir, ¡ A quien se le ocurre! Es que hay que quitarles todas las prestaciones. Claro, se han acostumbrado a vivir de miedo (no se si hay que utilizar la preposición de o la preposición con, tu eliges) con los 400 euros de la ayuda y ahora no hay quien les haga currar, pero currar de verdad. Nada de esa tontería de levantarse a las tantas de la mañana para pegarse todo el día dandole al ladrillo, a la caja registradora o al ordenata, y después, dedicándose a intentar educar a los hijos, hacer la compra, la colada, la comida....Vagos, que son unos vagos.

Lo cierto es que si se ponen ya con el lenguajito este de marras se podrían poner del todo. Tengo una propuesta que hacerles que espero que sea original: que nos digan que en realidad no están haciendo nada para ayudar a las gentes del pueblo porque están en huelga. Están en huelga de las funciones que les asigna cualquier sistema democrático que no son otras que servir al pueblo y no esquilmarlo a favor de las gentes del poder económico. Reconocer que están en huelga salvaje ( para ellos a lo mejor es de celo) y se han negado a pactar los servicios mínimos.

Señores. ¡Ponganse a trabajar y déjense de huelgas que España está muy malita y no se puede permitir estos lujos! Por cierto, por si no caen en la cuenta; España no es un concepto abstracto. España no es otra cosa que los españoles y esos lo están pasando muy mal con su huelga. Pónganse de una vez a hacer de verdad los deberes, que no son otros que servir al pueblo español y dejense de rebeliones adolescentes y de lenguaje vacuo y sin contenido.

Por cierto, lo elegante es hablar con propiedad y su uso del lenguaje es impropio, si la política fuera un producto de consumo les deberíamos denunciar por publicidad engañosa.

Y para acabar una conclusión: en realidad ustedes dicen que se rebelan con b para no revelarse con v.

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