miércoles, 23 de enero de 2013

Volver a la Beneficencia

La Marea Naranja Aragón va a organizar el día 3 de febrero, una recreación de "La sopa boba" que  organizaba la Beneficencia zaragozana. En el cartel lateral se pueden ver fotos de principios de siglo XX (foto superior) y de la posguerra española (foto inferior).

No se trata de organizar una acto carnavalesco o chusco. Se trata de recrear una realidad histórica para reflexionar sobre la actual deriva de eliminación continuada de los derechos ciudadanos. Se trata de reflexionar las formas de la acción social y las consecuencias sociales de las decisiones de la política social.

Si queremos que el Sistema de Servicios Sociales forme parte del Estado de Bienestar Social tiene al menos que reconocer derechos subjetivos, de ciudadanía,  de las personas individuales; debe ser de responsabilidad pública y debe tener carácter universal. Sin duda se podrían añadir más características, pero estas son fundamentales.

A lo largo de estos últimos años hemos ido consiguiendo que el Sistema avanzara en el cumplimiento de estos principios. Primero las primeras leyes de servicios sociales autonómicas, posteriormente el plan concertado, después la Ley de la Dependencia y por último las nuevas leyes de servicios sociales, catálogos, etc. Todas estas actuaciones, entre otras, habían ido construyendo una tupida red  que cada vez se acercaba más a los estándares deseados históricamente en el Sistema.

Todo eso corre hoy un grave riesgo. Los dos compromisos más importantes para el Sistema de la Administración General del Estado están seriamente comprometidas: el plan concertado deshaciado y la Ley de la Dependencia en franca y serie demolición, no sólo en sus contenidos prestacionales sino en su propio filosofía como sistema del Bienestar Social.

Al mismo tiempo se anuncian nubarrones que deberán ser confirmados sobre la legislación en materia de competencias municipales y las Comunidades Autónomas no hacen otra cosa, en general, que reducir continuamente sus presupuestos en la materia.

Recordar que la beneficencia era una actuación graciable, destinada exclusivamente a los pobres, con un alto contenido de control social es hoy una forma más de luchar por la construcción de la democracia social. 

Sin derechos subjetivos en materia de Servicios Sociales, sin Estado de Bienestar, los ciudadanos somos menos libres, menos ciudadanos, más súbditos.

2 comentarios:

  1. ...más enfermos sociales, derivados de no tener cubiertas las necesidades humanas básicas, que produciran desequilibrios físicos, psíquicos o mentales....que ya se estan dando en algunos casos.

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  2. Me encanta la iniciativa! Enhorabuena... estaré con vosotros desde la distancia.

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