lunes, 16 de septiembre de 2013

Las mentiras de la campaña para defender la Reforma de las pensiones.

En la última semana se ha producido un aluvión de intervenciones de miembros del Gobierno para intentar convencer a la población de las bondades de la Reforma de las Pensiones que se nos está viniendo encima.

Una de las claves de esta Reforma y en la que voy a centrar esta entrada, consiste, fundamentalmente, en la modificación del modo en que se revalorizarán las pensiones en el futuro. Se trata de sustituir la revalorización automática de las pensiones según al aumento del coste de la vida, el IPC, por algo a lo que han llamado "factor de sostenibilidad" que tendrá en cuenta además, "la marcha de la economía española" (no detallo los criterios para no irme del tema que me interesa destacar que es el de la comunicación). En el siguiente enlace veis un trozo de la comparecencia de la Ministra Báñez en el que explica esto (aquí)

El discurso del Gobierno busca fundamentalmente dos cosas (desde mi punto de vista)
  • Seguir con una de las ideas que articula su discurso desde la victoria electoral. la herencia recibida y señalar las propias bondades respecto a la gestión socialista del mismo asunto.
  • Intentar mantener un discurso con las mismas palabras utilizadas con anterioridad y evitar a toda costa el término y concepto de recorte, rebaja, congelación o similar.
  • Generar confianza en la reforma y plantear que es buena no sólo para España y el sostenimiento del sistema, sino para las propias personas, especialmente los pensionistas.
Para sujetarse a la primera idea, a la herencia recibida (o los errores socialistas), se agarran al concepto revalorización, que contraponen al de congelación. Es posible que haya que recordar que en su momento el Gobierno Zapatero congeló la subida de las pensiones que hasta ese momento se venía revalorizando con el IPC. Esa congelación fue duramente criticada por el PP, y los discursos de ese momento y preelectorales se llenaron de la promesa: nosotros no congelaremos, ni bajaremos las pensiones. Podéis ver una cascada de declaraciones (recopiladas por el programa "Al rojo vivo de La Sexta", todo hay que decirlo)


Después de estas declaraciones el discurso necesita encajarse en la misma línea: nosotros no rebajamos, ni congelamos las pensiones, cumplimos con las promesas puesto que "blindamos", "garantizamos" y "revalorizamos las pensiones".

Ejemplo de este tipo de declaraciones son las siguientes

 "Las pensiones nunca van a bajar y nunca se van a congelar, estamos ante un diseño para un crecimiento moderado y razonable de nuestras pensiones en el futuro" (entre los segundos 25 y 40 está la intervención de Tomás Burgos, Secretario de Estado de Seguridad Social)



Una reforma para la confianza, la tranquilidad y sobre todo para la certidumbre... (Ministra Báñez, primeros segundos)




Las pensiones no perderán poder adquisitivo.( Secretario de Estado, primeros segundos)

La propuesta de pensiones que se realiza intenta sujetarse a la literalidad del mensaje del PP: no bajamos o congelamos las pensiones, pero se alejan del contenido fundamental de su mensaje: las pensiones no perderán poder adquisitivo. Por eso todas estas declaraciones intentan defender este flanco, que es el verdaderamente débil de la Reforma, intentando contraponer con una campaña de comunicación, la falsedad de los argumentos. Lo cierto es que estas afirmaciones, recogidas en los videos, son sencillamente falsas, en su literalidad o en su significado.

De hecho lo que se propone, al menos en lo que me parece fundamental, es que las pensiones se revalorizarán:
  • Un 0,25% si la economía va mal.
  • El IPC más un 0,25 si la economía va bien.
Supongo que los lectores de esta entrada sabéis las suficientes matemáticas como para apreciar la trampa del sistema elegido. Juegan, ya lo he citado en otras ocasiones, con el efecto ancla de los números, y juegan con el 0,25%. Jugando con ese número pretenden señalar que las cifras señaladas son equivalentes. Si va bien un 0,25% positivo, si va mal un 0,25% negativo. Parecen querer hacer pensar que la reforma es justa porque cuando va bien subo un 0,25% y cuando van mal pierdo un 0,25%, parece lógico ¿No?

Pués no, porque ese 0,25% no es equivalente. En cada caso ese 0,25% tiene como referencia un indicador distinto, no son equivalentes. 

Los años malos, independientemente del porcentaje de IPC, se revalorizará sólo el 0,25%. Si el IPC es el 3%, algo que no es ninguna locura, las pensiones perderán un 2,75% de poder adquisitivo. Los años que vaya bien, sólo se recuperará un 0,25% de esa pérdida, siguiendo con el ejemplo, se necesitarían 10 años buenos para recuperar ese año malo. (El IPC interanual de agosto ha sido de 1,5%, de acabar así este año, las pensiones perderían un 1,25% de poder adquisitivo este año) (el año que se congelaron las pensiones se perdió el 1,8% que fue el IPC del año, los efectos de la reforma son equivalentes a una congelación permanente)

El nuevo sistema no genera certidumbre sino incertidumbre. Hasta ahora sabíamos lo que iban a subir las pensiones, a partir de esta reforma no sabemos si van a ganar o perder poder adquisitivo, esto dependerá de una serie de factores difíciles de comprender (y que no he detallado)

Es cierto que las pensiones no se van a congelar, pero también es cierto que a largo plazo las pensiones perderán poder adquisitivo, y de una forma continuada y pronunciada. El efecto de la Reforma es muchísimo peor que una congelación de las pensiones puntual, que tiene un profundo coste electoral para el Gobierno que lo asuma (como de hecho ha sucedido) A partir de ahora esa pérdida del poder adquisitivo tendrá un coste político menor, aunque tampoco nimio.

Pero lo que es peor, mucho peor. Las personas que tengan la suerte, y la desgracia a la vez, de vivir muchos años tras la jubilación, se pueden acabar encontrando con unos ingresos escasísimos en el momento en el que más los pueden necesitar, especialmente si el Sistema de Atención a la Dependencia sigue la deriva actual y queda, en la práctica, desmantelado. Podemos acabar volviendo a ver, dentro de unos años, menos de los que nos pueda parecer, la imagen de la vejez ligada a la de la pobreza.

1 comentario:

  1. Tanto esfuerzo para no engañar a nadie..hoy han salido los números.
    Al final lo preocupante es que seguimos quiet@s.

    Un abrazo

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