martes, 2 de abril de 2013

El valor de la proximidad.

En una entrada anterior ya advertía del enorme peligro que supone, para el Sistema de Servicios Sociales en particular y para nuestro sistema democrático en general, el anteproyecto de Ley de Reforma de la Administración Local (puedes descargarte el documento aquí)

La idea ha sido presentada bajo la premisa que hoy lo justifica todo: el ahorro económico y el control de las administraciones que han sido presentadas como las más despilfarradoras. Para ello se han puesto sobre la mesa los dislates cometidos por algunas de las administraciones locales o los abultados sueldos de algunos ediles.Digamos que nuevamente se utilizó la máquina del fango (entrada que explica que es esto aquí) para preparar el camino del recorte.

Se ha utilizado igualmente la cada vez más difundida idea de que hay muchos políticos en España y que estos no sirven para nada. Esta reforma vendría a poner en su sitio a tanto "chupasangres" que retoza por la "piel de toro". El gobierno se estaría aprovechando, en este caso, de una de esos mantras que van recorriendo España en esta situación de crisis y que, curiosamente, ve en las filas de los políticos locales a los culpables de la actual crisis económica, sin darse cuenta de los verdaderos orígenes de la crisis y de sus verdaderos responsables políticos, que en este caso, y desde mi punto de vista, están muy lejos de los sillones de los Ayuntamientos españoles.

Pero vayamos al análisis del documento:

El anteproyecto de Ley es demoledor para el Sistema de Servicios Sociales porque:
  • Otorga la competencia en exclusiva a las CC.AA.
  • Deja a los Ayuntamientos de 20.000 habitantes únicamente con una competencia residual que habrá que ver cómo se acaba interpretando pero que dice textualmente. "evaluación e información de situaciones de necesidad social y la atención inmediata a personas en situación o riesgo de exclusión social" Una competencia que interpreto casi exclusivamente como una oficina de derivación de casos a la Comunidad Autónoma y algunas atenciones de urgencia.
  • El resto de los Ayuntamientos dejan de tener competencias en esta materia siendo asumida (la misma que la señalada en el punto anterior) por las Diputaciones Provinciales.
  • El resto de materias de la competencia de Servicios Sociales sólo podrán ser gestionadas por las CC.AA. Dándose el plazo de un año para completar el traspaso. Queda un pequeña salida para los Ayuntamientos de más de 20.000 habitantes que podrán gestionar otras materias de esta competencia si expresamente se hace una delegación de la función que deberá ser sufragada a cargo de los presupuestos autonómicos.
En realidad con esta reforma se rompe la estructura organizativa en dos niveles funcionales que se ha organizado en todas las CCAA (salvo algún caso que desconozca) y que establece que el primer nivel de atención (los servicios sociales generales, básicos, de atención primaria, etc) son de competencia local. Una estructuras que viene recogida en todas las leyes de servicios sociales autonómicas.

Las Administraciones Locales dejarán de poder gestionar residencias, centros de convivencia, centros de día y todo el resto de servicios especializados. Todos deberán pasar a manos de las autonomías (que si no entiendo mal deberán mantenerlos con presupuestos autonómicos). Y la misma suerte correrán los servicios de atención primaria, que deberán ser desmontados.El camino hacia el cierre o privatización de todos estos servicios está servido.

El anteproyecto de Ley es demoledor no sólo para el Sistema de Servicios Sociales. Lo es para el conjunto de las competencias locales. Los Ayuntamientos quedan como meros gestorías de algunos servicios mínimos: basuras, agua, vertidos, cementerio, vialidad... Vamos, poco más o menos lo mismo que el gestor de una comunidad de vecinos grande. La Administración Local queda despojada de lo que le es más propio: la organización de una pequeña (o gran) comunidad soci-política. Para mí esto es lo más grave. Los ciudadanos de una localidad dejan de poder interesarse por las cosas que de verdad les unen como comunidad. Se profundiza el camino hacia la indivilualización, hacia la descohesión, hacia la liquidez de nuestra sociedad.

No cabe sino oponerse frontal y radicalmente a este anteproyecto porque se atacan las bases del consenso democrático de este país.

Una valoración más larga del anteproyecto la puedes encontrar en el documento (en cuya redaccion he participado) de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales (descarga aquí

También se ha creado un blog para la recogida de firmas contra el anteproyecto que puedes encontrar aquí

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo Joaquín. Estos días está dándose la noticia de que en un pueblo grande de Madrid ya han empezado a aplicar el anteproyecto, privatizando los servicios sociales, creo en su totalidad. Esto ya lo intentaron hacer en el País Valenciano y en concreto en Cofrentes, pero finalmente no les salió bien porque la comunidad autónoma dictaminó que debía ser prestado directamente por el ayuntamiento, porque así lo establece la ley. Estará bien saber qué derroteros toman estos primeros intentos, en base a qué se justifican y si son posibles aplicando un anteproyecto que aún no sabemos si finalmente será aprobado y si lo es, con qué contenidos...

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  2. Y en Aragón qué consecuencias crees que puede tener esto?

    Menos en las 4 capitales de más de 20.000 en el resto son las entidades locales (Comarcas) las que asumen la competencia, pero de facto dependen casi-totalmente del gobierno de Aragón. Excepto en algún caso concreto de gestionar alguna residencia titularidad de la comarca o algún centro de día. Creo que solo en Bajo Martín hay centro de día comarcal, y de residencias no me suena ninguna.

    Así que en el Aragón sub-20.000 me parece que esta medida apenas perjudica o favorece a los servicios sociales de base.

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