martes, 3 de enero de 2012

Política de protección para la familia. (I neoconservadores)

Foto de la película La familia y uno más.
Hace ya muchos años que cuando oigo hablar de política de familia me pongo en guardia. Hay algo que me decía que ahí había algún riesgo oculto, que me iban a obligar a hacer algo o me iban a atizar un recorte de no te menees. Al principio no me paré mucho a reflexionar porqué me pasaba eso. Serían rarezas, todos nos hacemos raros según vamos madurando (o eso nos gusta creer para pensar que cuando somos más jóvenes somos menos raros o para justificar las rarezas cuando van pasando los años) Luego encontré motivos justificados y en esta entrada (y las sucesivas) recojo algunos de ellos.

Creo que tengo motivos para asustarme cuando oigo hablar de política de familia porque, aunque no viviera demasiados años bajo la dictadura franquista, fueron los suficientes para que cuando los recuerdo se me pongan los pelos de punta.

En esa época el modelo imaginario ideal de familia era el de la película La familia y uno más, con Pepe Isbert, Alberto Closas, Julia Gutiérrez Caba y José Luis López Vázquez, entre muchos otros actores. Una amable comedia que los niños de la época vimos una cuantas veces en la entonces única tele. En el film se promovían las familias numerosas y armónicas en las que la presencia de numerosos vástagos era vivida con una alegria contenida y las horas extras se hacían  no diré que con alegría pero... (bueno si no has visto la peli no está de más echarle un vistazo, no es de hace tanto 1965). En esas familias el varón debía ir "de caza" para aportar dinero  y la mujer debía quedarse "en casa" a educar a la prole y "llevar" el hogar. Todo muy previsible y seguro.

Esa era una determinada concreción histórica de un modelo de familia que se ha mantenido en el tiempo y vuelve a resurgir con cierta fuerza en el debate público. Es un modelo que aunque en sus formas se ha "dulcificado" en los contenidos el fondo sigue siendo el mismo dentro de un marco conceptual  neoconservador.

Lo que me da miedo cuando oigo hablar de política de familia  desde esta perspectiva ideológica es que, en general , se está hablando de la imposición de un determinado modelo conceptual de famila. Durante el franquismo la jerarquía católica consiguió la imposición legal de su modelo de familia. Se trata de un matrimonio canónico entre un hombre y una mujer cuyo principal fin expreso era tener y educar una prole. Único espacio y fin en el que la vida sexual era posible. Fuera de ahí toda vida sexual es pecado y toda forma de convivencia es imposible (salvo la de la vida "consagrada")

El recuerdo del franquismo se está desvaneciendo. Son ya muchos los españoles y españolas que no lo han vivido en primera persona o no guardan recuerdos vividos de la misma. El revisionismo histórico y cierto olvido voluntario del pasado reciente hacen que no nos acordemos de determinadas cosas, o simplemente que nos las conozcamos o no les  demos la importancia y relevancia que tuvieron. Conviene recordar, por lo tanto que: sólo existía el derecho a casarse de acuerdo con el rito católico; no existía el matrimonio civil; las mujeres no eran libres de abrir ni siquiera una cuenta corriente,  ni tener pasaporte, debían contar con el permiso del marido;  el divorcio estaba prohibido; la homosexualidad perseguida; las adopciones se ocultaban como una vergüenza y, según hemos podido saber recientemente, determinadas personas se creían con el derecho de decidir a quien se le quitaban niños al nacer para entregárselos a las "familias" que realmente lo merecían...

Tomando prestado el término de un artículo de Ignacio Sotelo en el diario El País estábamos ante un modelo de familia "obligada". Se había pasado de la familia extensa a la familia nuclear. Pero esa familia nuclear era vivenciada como una familia obligatoria Una fórmula única. Sólo se podía salir de una familia para formar otra (al menos las mujeres) El resto de fórmulas y libertades que a lo largo de los años se han ido incorporando eran vividas como "libertinaje" (los que vivísteis aquella epoca recordaréis el uso de esta palabra continuamente para definir a todas las libertades que la sociedad venía demandando)

Portada del libro citado en el texto
Ese planteamiento no ha desaparecido. Ha permanecido vivo y continua cada vez más vigente en nuestra sociedad sólo que bajo otras fórmulas y ropajes. George Lakoff (página web aquí, entradas blog previas aquí) en su libro The political mind. Why yo can´t understand 21st Century American Politics with an 18th Century Brain (La mente política. Porqué no puede entender la polítca americana del siglo XXI con un cerebro del siglo XVIII. El libro no está traducido y la traducción del título es personal) aborda el fondo del pensamiento neoconservador. Desde su punto de vista el pensamiento neoconservador considera que la base de la moralidad reside en la obediencia (pág 60) Y la obediencia para legitimar la autoridad requiere responsabilidad y disciplina que son las principales virtudes desde ese punto de vista . En el fondo del pensamiento neoconservador se considera que las personas nacen "malas" y necesitan aprender disciplina para seguir las normas, obedecer la ley y conseguir el bienestar. Si no se sigue el modelo previsto todo se desbarata y se desordena.

En ese concepto coinciden los planteamientos de la jerarquía católica con los movimientos de base evangélica que sustentan a los neoconservadores norteamericanos. El modelo justo de familia en este contexto se basa en la obediencia. El modelo justo de familia es el modelo de familia cristiana definido por los representantes de dios en la tierra. Salirse del mismo lleva al desastre social.

En este concepto las políticas de protección de la  familia consisten en medidas para proteger este modelo de familia, para conseguir que todas las familias se ajusten al modelo ideal y tengan difícil no "obedecer". El problema social lo generan las familias "diferentes" que no se ajustan al modelo corrompiendo moralmente a la sociedad. Por eso desde ese concepto no se considera que se pueda educar adecuadamente a los niños fuera del modelo "justo y lógico", el único.

En este concepto cuando se habla de política de familia lo que hay que esperar son medidas que: dificulten el divorcio, impidan el aborto, faciliten tener el mayor número de hijos posible, reincorporen a las mujeres a su rol tradicional (de ahí por ejemplo las políticas que buscan la recuperación a ultranzade la lactancia materna hasta avanzada edad del niño) el matrimonio homosexual parece una aberración, los hijos fuera del matrimonio un mal menor, los matrimonios reconstituídos una consecuencia del desorden moral de la sociedad...

En próximas entradas dedicaremos algún espacio a otros modelos de políticas de protección de las familias en el que continuaré con referencias a este mismo modelo.

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