miércoles, 16 de octubre de 2013

Frases que te abren un mundo

Jorge Luis Borges
Como ya sabéis los que venís leyendo este blog me va lo de las frases, en general las he traído a este blog para analizar las formas en las que el lenguaje es usado por el poder para asentar las formas del pensamiento que permiten la dominación de los privilegiados.

Pero no todas las frases tienen esta función, faltaría más, de hecho hay frases que te abren un mundo, que de repente te encajan las piezas deslabazadas del pensamiento y que a la vez te descubren nuevas perspectivas en las que indagar.

Hay una frase que me asaltó hace unos días, la cosa sucedió nada más comenzar a leer la nueva novela de Mario Vargas Llosa: El héroe discreto. Fue iniciar la lectura y sentirme alcanzado, iluminado, sorprendido. Digamos que desde entonces la cabeza no ha dejado de bullir buscando conexiones y relaciones, perspectivas y puntos de vista.

La frase dice así: Nuestro hermoso deber es imaginar un laberinto y un hilo y hace referencia al mito clásico del Minotauro, el Laberinto, Ariadna y su hilo, Teseo el héroe ateniense... La frase sirve de pórtico al relato de la historia de un héroe prosaico, un héroe discreto, como reza el título de la novela (como no la he acabado aún no he alcanzado a descubrir el alcance de la narración. Sea como sea, la frase pórtico me abre una puerta a otra realidad que estoy investigando)

Digamos que si os parece bien (tenéis diversas formas de hacerme llegar vuestra opinión) llevo la intención de compartir con vosotr@s en este blog las ideas que, si todo sale como espero, acabarán formando parte de un nuevo libro. (Seguiré publicando otras cosas, como sucedía cuando me dió por el miedo y la desigualdad. Como sucede de vez en cuando con las fotos asaltantes, este es un argumento que seguir para ver a dónde me lleva, un elemento que aporta estructura a esta escritura de un blog que de natural resulta algo caótica)

Digamos que la frase me ofrece un hilo del que tirar y una metáfora de la que partir. Llevo dándole vueltas desde hace años a la composición e interpretación de los grandes valores de las revoluciones ilustradas (la francesa y la americana): libertad, igualdad y fraternidad, a la búsqueda del cómo hay que interpretarlas hoy para salir del laberinto en el que nos encontramos. Lo que me pasaba es que lo que intentaba escribir me llevaba indefectiblemente al tochazo ilegible, necesitaba encontrar una narración que iluminara la reflexión, que me la hiciera entretenida y pudiera resultar curiosa al lector..Creo haberla encontrado. Lo mismo la cosa queda por el camino, pero ¿Por qué no compartir con vosotr@s el proceso creativo, incluso su fracaso si este se produce?

De momento deciros que el mito clásico me ha llevado a una obra de teatro de Julio Cortázar, a una serie de pinturas de Picasso y a algunos relatos de Borges.

Estamos atrapados en un laberinto, nos sentimos atrapados, alguien nos ha puesto ahí, ha construido los muros que nos encierran, nos llegan a llamar monstruos comedores de carne humana (en versión moderna corruptos consumidores de recursos públicos), nos han convertido en minotauros. ¿Asumimos el rol que nos otorgan en la historia? ¿Encontrará Ariadna la forma de hacernos llegar un hilo que nos saque de esta prisión? ¿Qué contenidos deberán tener el hilo, sobre qué valores debe ser entretejido? ¿De qué extraña materia está compuesto este laberinto? ¿Para qué y cómo utiliza el poder actual el laberinto?... Estas y más preguntas que pueden servir para entender lo que nos sucede a la luz de una de las narraciones fundacionales de la cultura europea y occidental.

Parafraseando a Borges, y como verán en otra entrada próxima a Cortázar, entiendo que tenemos el deber intelectual, como ciudadanos, de analizar el laberinto en el que hemos sido encerrados, y si no desentrañarlo, si descubrir su misterio, salir del mismo gracias al hilo y enfrentarnos a quien nos colocó allí, redescubrirnos no como monstruos sino como humanos con derechos.

En la pestaña aparte os extracto el relato del mito y, poco a poco incluiré las variaciones que a lo largo del tiempo algunos autores atrevidos le han dado, especialmente la de Cortázar, que ilumina el relato dándole la vuelta.

Imagen de un laberinto
A estas alturas ya sabrás que soy de la opinión que buena parte de lo que nos ayuda a interpretar la realidad no deja de ser literatura, cuentos que nos cuentas y que nos contamos. Por no irse demasiado lejos, hace un par de días le han dado el premio Nobel de economía a tres intelectuales, economistas, que son de opiniones completamente divergentes sobre la misma realidad, lo que a mi juicio viene a demostrar, que especialmente la economía, el nuevo dogma que gobierna nuestras vidas, no deja de ser más que una narración que guía nuestros designios. Desde mi punto de vista, esas narraciones son parte del laberinto que nos rodea y nos tiene encerrados.

En los últimos días he podido hablar con amig@s y compañer@s que compartían conmigo la desazón, la sensación de sin salida que nos domina ¿No os sentís encerrad@s en un laberinto?¿No os parece que la metáfora es más que adecuada para describir la realidad actual? ¿Te animas a indagar en ese misterio conmigo?

4 comentarios:

  1. Gracias por la reflexión. Me ha recordado la frase de José Bergamín: "El que sólo busca la salida no entiende el laberinto y, aunque la encuentre, saldrá sin haberlo entendido"

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  2. Paco. Gracias por el comentario la frase y por la referencia a Bergamín. La investigaré.

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  3. Comparto la desazón que comentas de sentirnos encerrados en un laberinto, pero me surge la incertidumbre acerca del verdadero papel que asumimos como colectividad. ¿Somos Teseo dotados de inteligencia y provistos de argucias para salir victoriosos del laberinto? o ¿Somos el Minotauro, carentes de capacidad y habilidades para salir del dédalo y condenados a un destino marcado por otros?

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    1. Le estoy dando vueltas al mito para sacarle partido. Prefiero creer que somos al mismo tiempo Minotauro y Ariadna. Al menos en la versión que Cortázar reinventa del mito en Los reyes. En esta versión Teseo es un aspirante a Rey, a poderoso, a privilegiado. El Minotauro no puede salir sólo del laberinto, en buena medida porque ha asumido el relato que de su vida, de él mismo hacen los poderosos. Ariadna, que está fuera, que es su hermana, tiene una análisis más certero de la realidad, y puede sacar al Minotauro del embrollo. El mito no es perfecto para analizar la realidad actual, pero lo que me parecía interesante es que genera diferentes perspectivas para debatir. Gracias por el comentario.

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