viernes, 11 de octubre de 2013

En tiempos de zozobra, moral de resistencia.

Vivimos "azozobrados", afligidos e inquietos, acongojados. Cada día nos atacan con un nuevo recorte, con una nueva corrupción del ánimo y de la convivencia, que son los peores tipos de corrupción porque acaban afectándonos a todos..

Dice el diccionario de la academia que zozobra es "inquietud, aflicción y congoja del ánimo, que no deja sosegar, o por el riesgo que amenaza, o por el mal que ya se padece"

Y dice también, aludiendo al ámbito semántico de la mar que zozobra es  el "Estado del mar o del viento que constituye una amenaza para la navegación".

La metáfora martítima se acomoda perfectamente a la experiencia actual porque sentimos que la tierra se mueve bajo los piés, en realidad que la tierra que pisamos se ha convertido en un mar bravío que no deja de agitarse y que nos lleva de acá para allá sin rumbo deseado.

Como señala Bauman la liquidez caracteriza el mundo en el que vivimos. ¿Cómo vivir en un mundo así, especialmente cuando la tormeta arrecia y todo se mueve a nuestro alrededor?

Portada del libro
Para responder a una pregunta así me pareció buena idea comenzar a buscar y bucear en los otros momentos de nuestra historia occidental caracterizados por el mismo sentimiento y me dí cuenta de que los años 30-40 del siglo pasado, que están ahí mucho más cerca de lo que queremos reconocer, fueron momentos de una angustia vital, de un desnortamiento, y de una vivencia de la zozobra verdaderamente profundos.

Cuando se repasa la literatura de esos años no es difícil encontrar paralelismos con el momento actual, por poner un ejemplo en las páginas de Suite francesa, la magistral novela de Irene Nemirovsky, recientemente redescubierta y publicada, es fácil encontrar los paralelismos entre el París y la Francia de los días previos a la entrada de los nazis en el país, con el momento actual. Todo aquello en lo que has creído, que parecía inmutable, está a punto de estallar por los aires, en ese mientras tanto las personas adoptan diferentes actitudes. ¿Cual es la adecuada? Analizarlo en el pasado es más fácil que enfrentarlo en el presente.

Por eso intento encontrar las referencias de personas que tengan algo que decir, algo que aportar, ¿Cómo vivieron esos momentos? ¿Qué enseñanzas sacaron de ellos? ¿Qué olvidadas reflexiones nos dejaron en herencia? En esa búsqueda algunos autores han acabado convirtiéndose en referencia y, aún más, en fetiche, es el caso de Jorge Semprún, uno de los autores que considero fundamentales porque reúne en sí algunas características personales, consecuencia de su dilatada biografía, que resultan especialmente significativas para entender esos años de nuestra historia. Es posiblemente el intelectual español de aquellos años más profundamente europeo, vivió en primera persona todos los conflictos del siglo, estuvo en todos los sitios en los que se podía estar en primera línea, y conoció todos estos acontecimientos conociendo a sus protagonistas, en la mayor parte de las ocasiones en sus idiomas maternos ya que hablaba con fluidez el francés (lengua en la que escribió muchos de sus libros), el alemán y, obviamente, el español.

Semprún fué un adolescente exiliado español en Francia como consecuencia de la derrota republicana en la Guerra Civil, formado en los liceos franceses, participante en la resistencia francesa, militante del Partido Comunista, prisionero en Buchenwald por los nazis, libertador del campo junto a otros prisioneros, infiltrado del Partido Comunista en la clandestinidad  en la España franquista, disidente de la línea oficial del partido y expulsado, escritor literario de éxito, ministro con Felipe González. Amigo de intelectuales europeos de los más distantes países, incluídos los del este europeo, intelectual reconocido en la mayor parte de los países europeos, reconocido con premios en Alemania, en Francia, en Israel... Y muchas cosas más.

Semprún sobrevivió personal e intelectualmente a grandes periodos de zozobra, años en los que se tenía la sensación de que se estaba jugando con el futuro del continente, de la democracia. Tiempos mucho más negros que los actuales, en los que la vida era puesto en juego a cada momento; en los que la fé en nuestra cultura, en la democracia, en la posibilidad de mejorar la realidad, eran vistas como utopias poco menos que imposibles.

Otro libro de conferencias 
Por eso las novedades bibliográficas de Semprún me atraen inmediatamente, lo voy leyendo completo y me dejo textos para más adelante porque agotar el total de lo escrito por un autor es como volver a vivir su desaparición, sólo queda la relectura.

A través de un artículo en el País de Mario Vargas Llosa tuve conocimiento de la publicación en francés de un librito que recoge unas conferencias inéditas pronunciadas el 11, 13 y 15 de marzo del año 2002 en París. La publicación ha recibido el título Le metier d´homme (la tarea del ser humano) y se subtitula: Husserl, Bloch y Orwell, morales de resistencia.

Las conferencias versan sobre estos tres autores e intelectuales europeos. El filósofo austriaco Edmund Husserl, padre de la fenomenología, y su notoria conferencia en Viena y Praga en 1935 (Hitler había llegado al poder en 1933). La obra del historiador Marc Bloch, fundador de la Escuela de los Anales y su libro La extraña derrota escrito en la Francia ocupada en 1940. Y la obra del periodista y literato George Orwell El león y el unicornio escrito en el Londres bombardeado y solitario en 1940 y 1941. Obras escritas en un momento en los que la democracia no sólo estaba en peligro sino posiblemente deshauciada a juicio de muchos, atenazada entre el nazismo y el estalinismo, que controlaban en esos momentos, la mayor parte del mundo occidental. Sólo el Reino Unido y los EE.UU. quedaban al margen del poder totalitario. Unas conferencias en las que a partir de estos tres intelectuales reflexiona sobre la tarea del ser humano que no es otra que la de sobreponerse a las adversidades, continuar pensando, actividad de la que no podemos dimitir, y agarrarse a la moral de resistencia como única actitud posible ante el desmoronamiento de la realidad circundante.

El librito al que hago referencia está en francés, sin traducir. Sin embargo muchas de estas intuiciones y reflexiones se encuentran en otra recopilación de conferencias de Semprún que se encuentra en el libro de la editorial Tusquets, Pensar en Europa. Como la mayor parte de los intelectuales y conferenciantes, aunque lo que cuentan en cada momento resulta original, no deja de ser una misma reflexión repetida y esos tres autores de Le Metier d´homme se asoman igualmente en este texto en español.

En resumen: en tiempo de zozobra, moral de resistencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A continuación puedes dejar tu comentario sobre esta entrada.